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jueves, 10 de junio de 2021

Herramienta:

 


Guía de buenas prácticas del Equipo de Valoración en Atención Temprana (EVAT) de Bizkaia.

VV.AA.

Departamento de Acción Social de la Diputación Foral de Bizkaia, 2020.


La Atención Temprana es el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a sus familias y al entorno, que, desde una perspectiva interdisciplinar sanitaria, educativa y social, tiene por objetivo dar respuesta, lo más pronto posible y con carácter integral, a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y niñas con trastornos en su desarrollo o con riesgo de padecerlos.


 


jueves, 1 de octubre de 2020

Publicación de interesante lectura:



 

El menor maduro. Cinco aproximaciones a un perfil poliédrico.

 VV.AA.

Coord.:  A. Couceiro Vidal.

Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, Fad, 2019

 

El constructo de menor maduro intenta definir la etapa previa a la mayoría de edad, esta idea básica de cambio donde madurar e ir asumiendo responsabilidades y responder de las consecuencias de los propios actos. Es la edad en la que gradualmente se van adquiriendo competencias en las diferentes facetas de la vida para dejar atrás la etapa dependiente hacia una etapa cada vez más autónoma y que culmina con en la edad adulta.



jueves, 24 de enero de 2019




De la seguridad al aprendizaje: claves para el trabajo con la familia desde la psicología del apego.

C. Pitillas Salvá, A. Halty Barrutieta, A. Berástegui Pedro Viejo.

RELAdEI, Vol 7, nº 2, 2018.


Muchas de las dimensiones del funcionamiento infantil que nos preocupan dentro del ámbito educativo, nacen y se consolidan en el seno de las relaciones niño-cuidador. La autonomía, la auto-regulación, la autoestima, etc., son términos que engañan, al incorporar todos ellos el sufijo “auto”: nos hacen pensar que son patrimonio exclusivo del individuo, realidades internas. En realidad, ninguno de estos fenómenos tendría lugar independientemente del mundo de las relaciones.
 


lunes, 10 de septiembre de 2018

Herramientas para valoración:



Escala KidsLife-TEA: Evaluación de la calidad de vida de niños y adolescentes con trastorno del espectro del autismo y discapacidad intelectual.

L. E. Gómez et al

Instituto Universitario de Integración en la Comunidad, Usal, Colecc. Herramientas 2018



La Escala KidsLife-TEA que aquí presentamos evalúa resultados personales relacionados con calidad de vida en niños y jóvenes, siempre y cuando cumplan los siguientes requisitos:
ü    Tener entre 4 y 21 años.
ü    Tener un diagnóstico o sospecha de DI y TEA.
ü    Encontrarse en el sistema educativo
ü    recibir apoyos en algún tipo de servicio educativo, social o sanitario que tenga entre sus objetivos la mejora de la calidad de vida.

La escala es completada por un observador externo que conozca bien a la persona (al menos desde hace seis meses) y que tenga oportunidades de observarla en diferentes contextos durante periodos prolongados de tiempo.



Escala KidsLife: Evaluación de la calidad de vida de niños y adolescentes con discapacidad intelectual.

L. E. Gómez et al

INICO, Usal, Colecc. Herramientas 2016



viernes, 24 de noviembre de 2017

Para no olvidar:

¿Cómo convive un niño cuando tiene un hermano con algún tipo de discapacidad?

B. Nafría y B. Pérez.



En 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 3 de diciembre como el Día Mundial de la Discapacidad. Se estima que en el mundo hay más de mil millones de personas afectadas por algún tipo de discapacidad (física, mental o sensorial), representando al 15 % de la población global, considerándose la minoría más amplia que existe.

Las relaciones familiares que se gestan durante la infancia, se consolidan conforme vamos creciendo, y determinan significativamente nuestra personalidad. Los hermanos nos ofrecen la primera y más intensa relación cuando somos niños con un igual, convirtiéndose en una de las más estrechas y consolidadas conexiones humanas que tendremos a lo largo de la vida. 

Los hermanos de un niño con discapacidad, somos y seremos también especiales, porque experimentamos sensaciones y sentimientos que pueden ser difíciles de comprender por el resto de personas de nuestra misma edad. Esta realidad, además nos acompañará a lo largo de la vida e irá evolucionado conforme avancen las necesidades del hermano especial y en general de nuestra familia.

¿Qué suelen sentir los niños con hermanos con algún tipo de discapacidad?

Algunos de los sentimientos que nos han acompañado a los hermanos de un niño con discapacidad durante nuestra infancia pueden ser:

ü    Preocupación y miedo. Cuando somos pequeños resulta difícil comprender los motivos por los cuáles tu hermano es diferente. A la vez, el miedo nos puede embargar cuando pensamos en el futuro… incluso en el más inmediato, cuando tu hermano en el día a día puede tener complicaciones frecuentes de salud… ante un ingreso hospitalario, que aunque sea para una mejora en su calidad de vida, piensas que igual estás siendo engañado por tus padres y que estos no te cuentan toda la verdad. 

ü    Vergüenza. Este sentimiento suele estar asociado a situaciones tales como preguntas de los compañeros del colegio o profesores, estando presente un sentimiento comparativo ya que sabes que tu familia no es igual que la del resto de amigos. Tu familia la percibes como diferente, porque sabes que tu hermano es especial… se enferma habitualmente, su desarrollo no es el adecuado a su edad, etc.

ü    Culpabilidad. Suele ser frecuente el sentimiento de culpa, pensando que hemos tenido algo que ver en la enfermedad de nuestro hermano. Este tipo de sentimiento se suele manifestar en la primera infancia, y en la edad adulta puede volver a aparecer, cuando nos vamos del hogar dejando a nuestros padres al cuidado del hermano con necesidades especiales.

ü    Sentimientos de aislamiento, soledad y pérdida. Estas situaciones suelen estar motivadas por dos aspectos: las dificultades de compartir sentimientos con otros iguales (otros hermanos de niños especiales) y en algunas situaciones, la necesidad de más atención por parte de nuestros padres. Una estrategia psicológica positiva ante esta situación, puede ser el tener buena sintonía y comunicación con otro familiar más mayor que nosotros, y que pueda ayudar a compensar en cierta medida la dedicación de los padres.

Los hermanos de un niño especial solemos madurar antes que la media, ya que vivimos en un contexto familiar que lo promueve. Los recuerdos que de adultos tenemos de nuestra infancia suelen estar relacionados con la ausencia de uno de los progenitores de casa, con motivo de un ingreso hospitalario del hermano, con los momentos de esperanza en que un pequeño progreso en el desarrollo del hermano se celebra como algo inusual, con el recuerdo de actividades familiares que no pudimos llevar a cabo, etc. 

No debemos olvidar nunca que más allá del día a día, la huella que podrán dejar en nuestra personalidad: una grave complicación de salud o incluso su fallecimiento. Todas estas situaciones se consideran “antinatura” y por lo tanto, no nacemos preparados para ello. En este sentido, toda ayuda que se pueda prestar al hermano y también a los padres, que nunca fueron preparados para educar bajo este contexto tan especial, contribuye positivamente a la hora de configurar una personalidad más fuerte y con mayor capacidad de resiliencia ante las dificultades que la vida nos va retando para superar.

Desde el ámbito educativo, sanitario y social, debe ser una prioridad la correcta atención hacia los hermanos de niños con alguna discapacidad, focalizándose en todo momento en la edad y necesidades que podamos tener. Algunas acciones a llevar a cabo y que contribuirán favorablemente en nuestro correcto desarrollo como hermano especial, podrían ser:
ü    Reuniones con otros hermanos de niños especiales (grupos de apoyo mutuo). Son un recurso excelente.  El menor asiste solo y se convierte en un entorno en dónde puede explicar entre iguales sus sentimientos, preocupaciones y miedos. Suelen ser actividades promovidas desde las asociaciones de pacientes o por los propios centros de educación especial a las que asiste nuestro hermano. Este recursos se puede llevar a cabo con hermanos de edades similares y en diferentes momentos de nuestra historia vital. Suelen estar conducidas por un terapeuta o psicólogo y en función de la edad del grupo se trabajarán diferentes objetivos (asimilación de la discapacidad, tratamiento de las problemáticas asociadas a la adolescencia, preparación para relevar/acompañar a los padres en el cuidado del hermano, etc.).

ü    Estimular la comunicación, tanto con los padres respecto a los sentimientos que nos embargan, como mediante recursos que nos ayuden a comprender que lo que sentimos es común a otros niños. Existen numerosos recursos pensados con este fin. Recomendamos dos libros cuya lectura dotará a los padres de habilidades para una mejor comunicación con el hermano del hijo especial:
- Faber, A., Mazlish, E., Coe, K. (2013) Cómo hablar para que los niños escuchen. Y cómo escuchar para que los niños hablen. Ed.Medici
- Faber , A. (2010) Hermanos no rivales. Ed.Medici

Es importante que desde la más tierna edad, los padres nos informen de las características de la discapacidad de nuestro hermano, de su evolución… y sobre todo, hacernos partícipes de las decisiones importantes. Si esta habilidad se trabaja y se gesta desde pequeños, será incorporada de forma natural en nosotros.
ü    Dedicar un tiempo especial con el hermano especial. Puede ser una ocasión excelente para hacer actividades que no son siempre posibles con todos de miembros de la familia. Ello generará  en nosotros el sentimiento de igualdad respecto a los otros niños de nuestra edad, dado que podremos hacer las mismas actividades, pese a que no las disfrutemos con nuestro hermano.

ü    Compartir las decisiones que afecten al hermano con necesidades especiales. Hay que hacer que el hermano se sienta participe e integrado en las decisiones de la familia, sobre todo aquellas en las que nos podamos ver comprometidos en nuestro el futuro. Generar confianza y seguridad en el hermano del niño especial es clave para que vayamos consolidando nuestra ayuda y compromiso en la atención y cuidado de nuestro hermano en el futuro. 

ü    Aprender sobre la enfermedad. La enfermedad de un hermano también puede ser un motivo de inspiración y un proyecto de vida: estudiar el origen de su enfermedad, asistir a sus necesidades educativas o sanitarias, mejorar su calidad de vida, entre otros muchos objetivos, pueden tranformarse en un proyecto profesional. De tal forma que los hermanos de niños discapacitados acaban siendo investigadores, pedagogos, médicos e incluso divulgadores científicos de las enfermedades que motivan discapacidad en sus hermanos.  

No podemos acabar este artículo sin recordar a los hermanos adultos de un joven con discapacidad, que podemos llegar a ser un excelente recurso de apoyo para los padres jóvenes que se enfrentan a la doble experiencia de criar a un hijo especial y a su hermano. En muchas ocasiones se recomienda, en los grupos de apoyo mutuo, que se lleve alguna sesión dinamizada con la participación de un hermano adulto, cuando se trata de dinámicas con niños o adolescentes. Conocer de forma directa la experiencia de un igual, más mayor que nosotros y que ha experimentado los mismos sentimientos en su infancia, puede contribuir positivamente a reforzar la autoestima del hermano (niño o adolescente).

Este texto se escribe en homenaje a todas las familias que día a día luchan por un futuro mejor, no sólo para sus hijos especiales, sino para la sociedad en general. El respeto a la diversidad es uno de los elementos que demuestran en mayor medida el nivel de tolerancia y de educación de un pueblo.








La tartamudez. Guía para padres.

Fundon. Española TTM, 2008


Es importante aclarar que no hablamos de “niños tartamudos”. El 5% de los niños tienen disfluencias entre los 2 y 5 años, y al existir la posibilidad de remisión del 80%, no podemos ni debemos catalogarlos o colgarles un cartel, con la carga psicológica que esto implica. Es por ello que hablamos de niños que hacen disfluencias, que repiten, que se bloquean...






La tartamudez. Guía para docentes.

C. P. Groesman

Fundon. Española TTM, 2013


El comienzo de la tartamudez se sitúa en un 80% de los casos entre los 2 y los 5 años de edad y por lo general es gradual, aunque también puede ser repentino. En este período, el niño atraviesa un proceso difícil ya que está desarrollando habilidades del lenguaje muy complejas. Las repeticiones son normales (disfluencias típicas) si no se acompañan de esfuerzo o incomodidad al hablar (gestos-tensión). Es común escuchar en el habla de los niños preescolares estas disfluencias típicas tales como: pero pero; yo yo; cuacuando; que que fue; pu-pu-puedo; el de los el de los; etc. Existen ciertos niños, sin embargo que tienen muchas de estas dificultades. En la mayoría de los casos, si la gente relacionada con ellos los escucha con paciencia y les responde de una forma calmada y tranquila la fluidez del niño recupera su normalidad.
 




jueves, 23 de noviembre de 2017

Estudio Dunedin:

Predict my future. The science of us

Predice mi futuro. La ciencia de nosotros.

Capt. 2 Cuando los adolescentes se descarrían.

En estos documentales se expone el Estudio Dunedin de la Universidad de Otago,  Dunedin Multidisciplinary Health and Development Study que recoge y analiza los resultados obtenidos del seguimiento, durante toda la vida, de todos los niños nacidos durante un mismo año en esa localidad de Nueva Zelanda en sus diferentes ámbitos personales y sociales.



Conferencia:
Richie Poulton: El estudio longitudinal de Dunedin: Ciencia excelente, pero…¿qué?
Wellington , 8 de junio de 2016.

El profesor Richie Poulton describe cómo los investigadores en este estudio están preparados para hacer sus contribuciones más importantes hasta el momento.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Interesante :

Predict my future. The science of us

Predice mi futuro. La ciencia de nosotros.

Capt. 1 Los primeros años


Se expone el Estudio Dunedin de la Universidad de Otago,  Dunedin Multidisciplinary Health and Development Study , que recoge y analiza los resultados obtenidos del seguimiento, durante toda la vida, de todos los niños nacidos durante un mismo año en esa localidad de Nueva Zelanda en sus diferentes ámbitos personales y sociales.

En este capítulo  se describen cinco tipos de personalidad detectadas desde la infancia.

 Web de la U. de Otago.

viernes, 30 de mayo de 2014

SERIE DOCUMENTAL 3.


El mundo en pañal; los tres primeros años.
Baby It's You. 1994, U.K

Dirección: Leanne Klein y David Hickmann

Producc.: Channel 4
 

Serie documental de seis 
capítulos que relata el desarrollo evolutivo infantil desde el nacimiento hasta los tres años.

Se incorporan dos capítulos en cada entrada semanal:



Capítulo 5:
El poder de las palabras.
Word of mouth

Capítulo 6.
Tu y yo.
You and me

martes, 13 de mayo de 2014

SERIE DOCUMENTAL 2

El mundo en pañal; los tres primeros años.
Baby It's You. 1994, U.K

Dirección: Leanne Klein y David Hickmann

Producc.: Channel 4


Serie documental de seis capítulos que relata el desarrollo evolutivo infantil desde el nacimiento hasta los tres años.

Se incorporan dos capítulos en cada entrada semanal.

Capítulo 3:
Agárralo como puedas.
Taking hole


Capítulo 4
El pensador.
The Thinker

viernes, 9 de mayo de 2014

SERIE DOCUMENTAL 1

El mundo en pañal; los tres primeros años.

Baby It's You. 1994, U.K

Dirección: Leanne Klein y David Hickmann

Producc.: Channel 4


Serie documental de seis capítulos que relata el desarrollo evolutivo infantil desde el nacimiento hasta los tres años.

Se incorporan dos capítulos en cada entrada semanal:

Capítulo 1:
En el principio
In the Beginning.


Capítulo 2:  
Primeros pasos.  
First Steps 




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